Después de la vianda.
tal y como se lo esperaba Liana, agradecida y con lágrimas en los ojos se despidió de Reishel a los tres días.
—¡Fue un gusto conocerte Reishel, te quiero y te admiro un montón!—un abrazo de corazón y cargado de amistad las enlaza—¡Mil gracias por todo!
Reishel después de su abrazo la mira a los ojos con gran ternura y le expresa unas palabras llenas de cariño y sinceridad…
—¡Para mí fue igual conocerte Liana, espero que nos volvamos a ver, no olvides que siempre cuentas