~Kol
Piso 18, 10:00 a.m. en punto.
Las puertas del ascensor se deslizaron abiertas a un piso más silencioso: mamparas de cristal esmerilado, iluminación suave, el zumbido bajo de gente concentrada que parecía desayunar hojas de cálculo.
Una mujer de unos treinta y pico ya esperaba junto a la isla de recepción: alta, asiática oriental, cabello negro en un bob elegante, vistiendo un vestido vaina verde bosque y una expresión que decía que no tenía tiempo para tonterías.
—Tú eres Kol —dijo, no era