~Kol
La cama a mi lado estaba fría.
Ninguna nota, ningún perfume, solo el leve dolor de los arañazos en el pecho y el recuerdo martilleándome detrás de los ojos.
7:28 a.m.
Salí del Four Seasons como si hubiera robado el lugar. Capucha subida, taxi a casa, ducha tan caliente que dolía, intentando lavarme la noche de encima. No funcionó.
A las 8:37 parecía impecable por fuera: traje gris carbón, nudo perfecto en la corbata, el cabello todavía húmedo. Por dentro era un desastre.
Salí al pasillo