~Ava
La motocicleta de Enzo se detuvo justo frente al edificio de ciencias a las 8:57 a.m. Me bajé de atrás, me quité el casco y sacudí el cabello.
Él apagó el motor, se quedó a horcajadas en el asiento y me atrajo por la cintura para un último beso lento que sabía a café y a la noche anterior.
—Avísame cuando termines —dijo contra mis labios—. Estaré aquí.
Asentí, todavía medio aturdida por él, por el sueño, por todo.
Me observó caminar hacia adentro, el cabello morado captando el sol de la ma