~Ava
Me registré en el mismo hotel con un nombre falso, pagué en efectivo, tomé la habitación del último piso con el cartel de No Molestar ya colgado.
Me duché hasta que el agua salió fría, froté cada huella de mi piel, luego me envolví en la bata blanca y pedí una botella de tinto barato al servicio de habitaciones.
Me senté a piernas cruzadas en la cama, el portátil abierto, dándole a play a cada archivo que había soltado.
La oficina de Hartman, clara como el día. Y la que hice con el profeso