ADIOS, CARINO.
~Ava
El auditorio todavía zumbaba cuando me escabullí por la puerta lateral; la voz del decano resonaba detrás de mí como una marcha de victoria.
No me quedé para las preguntas ni el caos: ya había ganado. El aire del campus se sentía más ligero, más limpio, mientras cruzaba el patio; la mochila colgada de un hombro, los tacones resonando en el hormigón.
Entonces lo oí.
Un suave rasgueo de cuerdas de guitarra flotando desde el edificio de música al otro lado del césped. Acordes simples, una mel