- Buenas noches, Nicolás.
Me dio un beso en la mejilla. Era más fragante que de costumbre.
- Estás linda. Reanudó el cumplido.
- Lo eres más o menos. - Bromeé.
- Más bien perfecto, ¿no? – se burló.
- Convencido.
- ¿Por qué estás aquí solo?
- Lorraine se fue y nunca volvió.
- Tu prima está loca.
- Sí... Completamente.
- ¿Y las chicas?
- No sé si han entrado o no todavía. No vi a ninguno de ellos.
En eso apareció Lorraine.
- ¡Te tomaste media hora! – critiqué cuando la vi volteando sin pretension