Lara
Observo a Arion mientras me explica mi naturaleza, rígida, incapaz siquiera de hablar.
Sí había escuchado sobre la luna violeta de forma vaga, pero nadie me había dicho que ese fenómeno sucedió cuando nací. Bueno, nadie me decía nada más allá de mis responsabilidades en casa o lo malo que era mi don.
Para mí no hubo celebración de cumpleaños, ni lecciones siryes familiares donde se traspasaban los conocimientos y tradiciones.
No hubo rituales para las nuevas etapas de mi vida, y fui a la