Lara
Mis ojos se pasean por el techo blanco y dorado, la enorme lámpara de oro que protagoniza el centro y los cuadros que parecen tener vida propia.
Miro todo, menos a las personas que han sido convocadas aquí.
Juego con mis manos y me muerdo el interior del labio inferior mientras escucho cómo el rey Arion les informa que yo seré su luna falsa.
¿Por qué mi corazón late con tanta intensidad?
—¡No lo acepto! —exclama una chica castaña, a quien veo por primera vez y me parece un poco escandalos