Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando suena la irritante y molesta alarma que no recuerdo haber puesto me levanto y me ducho. Busco algo cómodo entre las perchas de ropa, encuentro unos pantalones de mezclillas y una camisa blanca, me lo pongo y lo complemento con unas botas militares. Bajo a la cocina por un café y los encuentro a todos sentados y listo para partir. Sorprendida con aquello pregunto:
—¿Pensaban ir sin mí?
—No querida, por eso puse la ala







