Mundo de ficçãoIniciar sessão— Deja que te bese por favor, he extrañado demasiado esta boca — restregaba sus labios por los míos, con los ojos cerrados y aún acomodado sobre mi cuerpo permisivo.
— Rodrigo... ¿Que estamos haciendo? — las palabras eran susurradas en su boca y nuestros alientos jugaban juntos a devorarse y provocarnos más — apenas nos conocemos, nos hemos acostado sí, y nos deseamos sin control, también — me de






