Mundo de ficçãoIniciar sessãoAquí estoy, dos días después de haberle dicho aquello tan rastrero de mi parte a Rodrigo, y todavía, mientras espero que podamos embarcar,sigo sin poder dejar de pensar en su cara ese día...
Su expresión tenía una mezcla de dolor y furia, que no se podía adivinar, cual de los dos ganaba la partida.
Miraba mi vientre con los ojos llenos de lágrimas que me sabían mal, me sabían muy mal pero







