Mundo ficciónIniciar sesiónMe senté girándome hacia él, presionando la sábana contra mi torso, de forma falsamente pudorosa.
— ¿Por qué te has quedado callado Rodrigo? — mirarlo en aquella postura tan varonil y sensual me distraía, pero estaba ansiosa por oír su repuesta.— Me gustaste desde el primer minuto — confesó tan tranquilo, acomodando su mano libre bajo las sábanas sobre mi muslo — me d






