66. Entre amigas
Hay abrazos que no curan heridas, pero hacen que duelan menos.
Café de medianoche
La noche caía lentamente sobre Milán, derramando luces doradas sobre las calles empedradas.
El aire olía a café recién molido, a lluvia lejana y a música que escapaba de algún bar cercano.
Valentina caminaba por la vereda con paso tranquilo, el abrigo cerrado hasta el cuello y las manos guardadas en los bolsillos. El cansancio del día pesaba, pero esa noche había algo distinto: una cita sin pretensiones, sin graba