Mientras Mehmet se regodeaba en su aparente victoria al tener a Zeynep y Ayse bajo su control, Kerem se encontraba al otro lado de Diyat, reuniéndose con los sabios ancianos de la tribu y los líderes de las principales familias en una reunión importante.
A pesar de las heridas y golpes que cubrían su cuerpo por la brutal golpiza propinada por los guardias de Mehmet, sabía que había llegado el momento decisivo de tomar medidas drásticas para poner fin, de una vez por todas, al reinado de terror,