Neylan dejó la amenaza colgando en el aire, pero Zeynep podía llenar los espacios en blanco.
Conocía las historias, las leyendas de mujeres que habían tratado de escapar de sus matrimonios, sólo para ser arrastradas de vuelta y sometidas a las más brutales de las 'justicias'.
Se tambaleó hacia atrás, el peso de la realidad cayendo sobre ella como una tonelada de ladrillos.
La tensión en la habitación era palpable, la furia emanaba de Kerem en oleadas.
—¡Suficiente, madre! —su voz retumbó en l