Mientras tanto, a miles de kilómetros de distancia, Zeynep y Ayse se encontraban en su nuevo hogar, tratando de adaptarse a una realidad completamente diferente.
El apartamento que habían alquilado era muy lindo y acogedor, con muebles sencillos y una vista impresionante de la playa. Para Ayse, acostumbrada a la austeridad y la rigidez de su vida anterior, aquel lugar era como un sueño hecho realidad.
—Zeynep, no puedo creer que estemos aquí —susurró maravillada, mientras se asomaba por la vent