El aroma de madera de roble mezclado con un intenso perfume masculino invadía los sentidos de Elyn mientras permanecía sentada, temblorosa y sin fuerzas, sobre el frío suelo de mármol del despacho.
Sus manos se movieron con rapidez para cruzarse sobre el pecho, intentando proteger la dignidad que acababa de serle arrebatada.
Encogió el cuerpo lo más que pudo, temblando violentamente bajo una oleada de miedo que amenazaba con consumirla por completo.
—¡S-señor R