El ambiente en la planta baja fue quedando en silencio después de que terminara todo aquel espectáculo.
Elyn permanecía de pie junto a la división de la cocina, con el cuerpo completamente agotado. Desde hacía horas no había tenido oportunidad de comer adecuadamente. El hambre, combinada con un cansancio insoportable, hacía que su estómago se retorciera dolorosamente.
Sus ojos se posaron por casualidad sobre un plato de pequeños profiteroles cubiertos de chocolate que descansaba sobre la encime