El espeso silencio de la noche volvió a apoderarse lentamente de la habitación VIP después de que aquella tempestad de pasión finalmente comenzara a disiparse.
Los restos del aroma a sudor todavía impregnaban el aire alrededor de la cama king size.
Elyn, con su voluptuoso cuerpo completamente desnudo, yacía de costado sobre las arrugadas sábanas de seda negra.
Después de alcanzar un estado de absoluto agotamiento que consumió hasta la última gota de su energía y de su conciencia, la joven había