Mundo ficciónIniciar sesiónDentro de la sala de monitoreo oculta, ubicada no muy lejos del corredor VIP, una pantalla de televisión de treinta y dos pulgadas mostraba imágenes de una nitidez impecable.
La microcámara instalada por Raymond entre los pliegues de las cortinas de la habitación funcionaba a la perfección, transmitiendo en directo cada movimiento sobre la cama.Victoria permanecía inmóvil frente al monitor, con los brazos cruzados sobre el pecho. Sus ojos, cargados de maquillaje, observaba






