El cielo de París lucía despejado aquella mañana, teñido de un suave azul pálido salpicado por las finas nubes características del comienzo del otoño.
Una ligera brisa transportaba el aroma del pan recién horneado procedente de la boulangerie al final de la calle, mezclándose con el intenso perfume del café que escapaba de las terrazas de los cafés del distrito XI.
Después de pasar varios días encerrada en el pequeño y sofocante estudio donde había terminado el borrador de "The Solitude of Autu