El gran reloj del pasillo de la mansión ya había sobrepasado ampliamente las dos de la madrugada. Un silencio denso y absoluto envolvía la habitación principal del clan Moreno, roto únicamente por el suave zumbido del aire acondicionado.
Sobre la cama king size, Dave Moreno dormía profundamente de lado, con uno de sus brazos extendido sobre las sábanas de seda gris donde normalmente descansaba Elyn.
Con extrema cautela, Elyn deslizó su cuerpo fuera del colchón, evitando cualquier movimiento que