41. DESTINO SELLADO
Ahmed
Después que salí del hospital permanecí un par de días en reposo absoluto en casa de Amal, pero no quise hablar con nadie, tenía tantas cosas rondándome la cabeza que me era imposible ver a alguien en ese instante y pedí a una de las encargadas que le hiciera saber mi decisión a los demás, ella era la única que ingresaba para dejar mi comida, la cual apenas y llegaba a tocar.
Cada vez que dormía tenía pesadillas con mi familia, recordaba el pasado, la muerte de mi hija, el odio de mi hijo