El amor es libre. Ella no podía obligar a alguien, bajo ningún concepto, a sentir amor. Nadie puede. El amor no se compra. No se manipula. En el amor, no valen oscuras oraciones, bebidas, magos con fórmulas mágicas. «El que te ama verdaderamente, te elige, se queda contigo y todo fluye sin esfuerzo», fueron las conclusiones de Mili mientras daba vueltas en la cama.
Eso, sin esfuerzo, sobre todo eso.
Tener que retener a un hombre bajo los efectos deun hechizo, no era lo correcto, nunca lo fue, e