Estambul, 21 de abril del 2019—
Aquel sonido del reloj no la despertó, pero sí el teléfono de su madre anunciando su regreso a casa. Regresaban de Francia, siguiendo los planes de asistir a la graduación de ambas chicas.
—¿Cómo es que solo allá vinimos a enterarnos deque te graduaste por Secretaría?
La voz de la madre mezclaba decepción, reclamo y curiosidad. Hizo un reclamo comprensible, también preguntas que no tenían respuestas tan simples.
Mili se levantó atontada, sus últimas semanas d