Mili llegó media hora. El transporte demoró haciendo varios recorridos.
Cuando llegó, y abrió la puerta del apartamento, Adréis y Talía estaban terminando de almorzar. La sala del comedor se visualizaba cuando se entraba, solo había que mirar hacia la parte izquierda.
Mili quedó petrificada observando la pareja con sus copas de vino a mitad.
«El vino comprado en el supermercado»se decía.
Talía al ver su amiga parada observando le aclaró: —Mili te llamé varias veces para ver si venías alm