Los rumores en la empresa sobre la misteriosa relación entre Alán White y Elena crecían día tras día. Las miradas cómplices, las salidas fuera de horario, los silencios… todo comenzaba a levantar sospechas, hasta llegar a oídos de Eduardo Cook, quien no tardó en llamarlo a su oficina.
—Alán, siéntate. Quiero preguntarte algo —dijo con tono grave.
—Claro, Eduardo… ¿es sobre algún negocio? —intentó disimular él, acomodándose la corbata.
—No, esto es personal. Quiero saber cuándo piensas viaj