Capítulo XXIV...
La gala da inicio y varios se acercan a Felipe e Isabel a felicitarlos por su pronto matrimonio, desde su lugar Sebastián apenas observa y Aranza cuando le dedica una mirada es completamente ignorada.
-Deberías dejar de hacer eso ¿Qué dirá ella? Pobre – formando un puchero
-No importa – sonriendo – que sufra por haberme dejado
- ¡Sebastián! – haciendo girar a todos – ¡¿Cómo te atreves a faltarle a la madre de tu hijo?! – llegando con Lucía
- ¿Quién es esa loca? – Valeria queda en shock
-La puta