Capítulo XXXVI...
Al llegar al interior de la bodega, ambas mujeres han quedado en shock al ver a Álvaro y su madre, y Luisa en el acto se aferra al bebé, porque sabe que Álvaro es capaz de quitárselo.
-Mis invitadas de honor – Aranza apenas frunce el ceño – Luisa te ves hermosa
- ¿Qué quieres?
-Fácil, hoy mismo contraeremos nupcias – Luisa queda en shock
- ¡Nunca me casaré contigo!
- ¿Segura? – acercándose a Luisa – si no quieres que nada le suceda al bastardo te casarás con mi hijo
- ¡No te atrevas a amenazar