Eric, cruzó sus ojos conmigo. Hice una mueca aterrada, le había gritado. Giré los ojos, intentando buscar ropa adecuada para salir. Pero no tenía demasiado tiempo, escuchaba las pisadas de Eric como martillos sobre el suelo.
Mordí mis labios, y tomé todo lo que pude, antes de abrir la ventana y salir por allí. Caí sobre la nieve, no era tan alto. Comencé a correr, sin mirar atrás. Al estar en el centro del bosque, me percaté que no veía nada.
No había tenido tiempo de traer una vela, y estaba c