Una vez cansados comenzaron a caminar fuera del mercado hasta donde habían estacionado aquel automóvil en el que habían llegado, el cual había quedado algo lejos porque de igual forma siempre las calles cerca del mercado central pasaban llenas de automóviles estacionados.
¿es mi idea o está comenzando a helar? –pregunto la rubia quien se frotaba las manos en las cuales tenía guantes, estaba muy abrigada, al parecer poco toleraba el frio—
Es diciembre, ¿Qué esperabas? –respondió divertido el a