29. Incontrolable deseo
Sus padres llegaron a Villa Cecilia la mañana del siguiente día.
El personal ya lo había preparado todo con tiempo para recibirlos, desde comodidades hasta un banquete entero en uno de los jardines para desayunar. Después de varias horas de vuelo seguro vendrían con bastante apetito.
— ¿Dónde están Salomé y Galilea? — preguntó a Indiana ya estando en la mesa, Bruna y Caterina también se les habían unido después de pasar un par de días en la ciudad principal.
— Bajan en seguida, señor, la niña e