Doce meses más tarde, llegó a “las ninfas” el cuadro familiar de los miembros de la familia Oliveira, y desde el umbral de la puerta de su despacho, Cristopher lo observaba con increíble nostalgia. En la pintura, su hija pequeña, de apenas seis meses en ese entonces, era amamantada por el pecho de la mujer que había llenado su mundo solo de amor y tranquilidad; erotismo también. Salomé, con seis años, estaba sentada en un banquito junto a su madre y hermana, y él… el cabeza de familia, en la pa