Hasta el recargado maquillaje de Danae le pareció hermoso a Estefanía con el buen humor que se cargaba. Había dormido tranquila, segura de que Alex había vuelto a perderle el rastro en el nuevo lugar que ahora rentaba y tenía muchas expectativas respecto a su trabajo.
Todavía no podía creer que su jefe la hubiera invitado a la cena. Se sonreía sola al recordarlo.
Mientras redactaba unos informes, el sonido de los tacones de Danae la hizo alzar la vista. Ella llegaba cargando una pila de documen