Johannes Williams, el magnate que ante la sociedad lideraba el grupo Mavke y que a puertas cerradas o en su círculo íntimo era un amo con un gran séquito de sumisas a su haber, afirmaba que nunca besaría a una.
Nunca había besado a una y ahora besaba a Sheily porque ella no era una sumisa.
«¿Acaso quiere que sea algo más?» se preguntó ella mientras saboreaba esos labios desconocidos, pero por quienes guardó tanto deseo en su momento. Ella había muerto por ellos y ahora que moría por los de Za