Un vestido de diseñador que le quedaba como un guante, tacones a tono y joyas de diamantes. Sheily, vestida como toda una dama de la alta sociedad, bajó del auto y avanzó cogida del brazo de Johannes Williams. No tuvieron que hacer fila para entrar al teatro y se ubicaron en el palco, desde donde tuvieron una vista del escenario privilegiada.
Una vida de privilegios, eso le mostraba él y no escatimaba en gastos.
Mientras duró el espectáculo, Sheily intentó mantener su mente atenta en los artis