A las 08:00 de la mañana, Estefanía estuvo en su puesto, pese a que entraba a las 08:30. Miró superficialmente su escritorio, sin atreverse a tocar nada hasta recibir instrucciones de su jefa directa, Danae Ortiz, asistente de Johannes Williams. No había encontrado información académica de la mujer, pero la imaginaba profesional y sofisticada, elegante. Algo así como sus maestras en la universidad, hábiles con los números y verdaderas estrategas.
Recorrió el piso. En un pasillo lateral encontr