Tres días llevaba Estefanía en su nuevo puesto de trabajo y ya había concluido varias cosas. La primera era que su jefa no trabajaba. Las pocas veces que la había visto frente al computador, se había acercado a mirar con disimulo y la descubrió jugando o navegando en páginas de tiendas.
¿Cuál era el sentido de tener dos asistentes si una hacía el trabajo de las dos?
La respuesta no tardó en llegar a ella al recordar un antiguo escándalo. Una joven promesa del canto, hermosa y talentosa, res