Capítulo 52. embarazada
El apartamento de Luisa, un lugar cómodo de diseño moderno y aromas a lavanda, se sentía en ese momento como una sala de espera hacia otra dimensión. El silencio era tan denso que el tic-tac de un reloj de pared parecía un martilleo constante en los oídos de Becca. Ella estaba sentada en el borde de la bañera de mármol, con las manos entrelazadas y la mirada perdida en los azulejos, mientras Luisa caminaba de un lado a otro frente al tocador, donde el pequeño dispositivo de plástico descansaba