Capítulo 51. Retraso
El aroma de los lirios y las orquídeas blancas seguía impregnando el aire del despacho de Becca, una fragancia que, aunque dulce, comenzaba a resultarle asfixiante. Se sentía observada por las flores, como si cada pétalo fuera un testigo de la cena de la noche anterior. Estaba sumergida en unos informes cuando la puerta se abrió y Luisa entró con su habitual elegancia, pero con una chispa de curiosidad en la mirada que Becca reconoció de inmediato.
Luisa se detuvo frente al escritorio, entorna