Capítulo 18. Quiero ser mejor para ti
Becca terminó de abrocharse las sandalias de tiras doradas frente al espejo. El vestido caía sobre sus curvas como una caricia lenta, resaltando el brillo que el llanto había intentado apagar. Se miró una última vez, retocando el labial sobre la pequeña cicatriz de su labio, y suspiró. No sabía qué esperar, pero el hecho de que Connor hubiera insistido tanto, a pesar de sus heridas, la hacía sentir una calidez extraña que luchaba contra su cautela.
Al bajar las escaleras, lo encontró esperá