Mundo ficciónIniciar sesiónEl grito de Michaela desgarró el silencio de la casa segura.
Los dos agentes federales irrumpieron en su habitación con armas desenfundadas, encontrándola de pie junto a la cama, temblando, teléfono todavía en la mano mostrando esa foto imposible.
—Él estuvo aquí —susurró Michaela—. Estuvo aquí hace diez minutos. Me tomó una foto mientras dormía.
El agente principal —un hombre de cuarenta y tantos llamado Morrison— tomó el teléfono, su rostro perdiendo color mientras proc







