Capitulo 68. El Disfraz de los Lobos
El refugio en el astillero, antes un espacio anónimo, se había transformado en la sala de guerra de la operación más audaz de sus vidas. Los planos arquitectónicos de la Villa Moretti, conseguidos por Luciano a través de un contacto sobornado en el ayuntamiento, estaban extendidos sobre la única mesa, un mapa del tesoro y un campo de minas a la vez. Por primera vez, los tres estaban sentados juntos, no como enemigos mortales o rivales recelosos, sino como una unidad de combate a regañadientes,