Capitulo 67. La Tregua De Los Lobos
La lancha táctica cortaba el agua del lago como un cuchillo, dejando atrás la niebla y el muelle de los fantasmas. Dentro de la cabina, el silencio era tan pesado que parecía tener una forma física, un monstruo invisible sentado entre ellos. Giuliana sollozaba en silencio en un rincón, reducida de una depredadora a una simple prisionera. Luciano permanecía de pie, vigilante, su lealtad un muro silencioso alrededor de Isabela. Y Alessandro pilotaba, sus hombros una barrera de furia contenida.
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