Capitulo 61. El Campo de Batalla
El viaje fue un borrón de luces de autopista y un silencio denso y pesado. Isabela no recordaba gran parte, su mente todavía vibrando con la adrenalina de la fuga, el eco del apagón y la imagen de Dimitri Volkov, sonriendo, grabada a fuego en su cerebro. Finalmente, después de lo que pareció una vida entera, el coche se detuvo en el anonimato de un garaje subterráneo, bajo un edificio de apartamentos sin pretensiones en las afueras de Ginebra.
—Aquí estamos —dijo Luciano, cortando el motor. Su