Desde la perspectiva de Havana
No lo buscaba.
Juro por Dios que no lo buscaba.
Solo iba por un maldito trago.
La música del club vibraba en las paredes como un corazón desesperado. Esa noche había decidido dejar de pensar. Dejar de analizar. Solo ser suya. Vincent me había hecho sentir tantas cosas en tan poco tiempo que caminar sobre ese terreno llamado “nosotros” era como andar sobre cristales descalza.
Pero al menos eran cristales brillantes.
Hermosos.
Valían el riesgo.
O eso pensaba.
Mis ta