Alison se coloco la bata del hospital, se recogió el cabello en una coleta, el doctor y la enfermera no dirían nada, había comprado su silencio, era como si Alayna no existiera, eso le daba mucho alivio, respiro profundamente, tenía que actuar lo mas normal posible, al fin era la señora Maxwell, había logrado su cometido, una sonrisa asomo en sus labios.
Se acostó en la camilla y fingió estar muy adolorida, Asher ni siquiera se daría cuenta que tenía a la esposa correcta, los hombres pocas vece