Capítulo 94. Negado a dejarla ir.
Claritza no lo pensó dos veces. Levantó el puño derecho. Golpeó el casco oscuro de Lucas con todas sus fuerzas.
El plástico duro le lastimó los nudillos. No le importó.
La moto se tambaleó. Los neumáticos chillaron sobre el asfalto.
Lucas bajó el brazo izquierdo. Bloqueó el siguiente golpe con su antebrazo. No soltó el acelerador de la mano derecha.
Entraron a la zona industrial de la ciudad. Las luces de la calle desaparecieron. Las fábricas cerradas pasaban a los lados como inmensos bloques n