Capítulo 92. Es la mujer que amo.
Liam cortó la llamada. Guardó el teléfono satelital en su bolsillo táctico.
El silencio en la sala volvió a ser denso. Pesado.
Olivia negó con la cabeza de inmediato. Su cerebro trabajó a mil por hora. Unió las piezas sueltas en un segundo.
—No —sentenció ella. Su voz sonó dura. Sin rastro de duda—. Los hombres de Vane no pudieron llevarse a Claritza.
Liam frunció el ceño. Acortó la distancia. Mientras los engranajes de su cerebro se movían.
—Yo también pienso lo mismo.
Estaba pensando que qui